El incremento de la violencia en los eventos deportivos es un dato que no escapa a nadie, pero hasta el momento no se ponen soluciones para evitarlos. La isla de Lanzarote vivió un fin de semana negro y el que se produjeron incidentes en tres encuentros de fútbol base. A un colegiado le destrozaron el coche, la Guardia Civil tuvo que poner paz en otro choque y en el tercero los jugadores de ambos equipos se tomaron la justicia por su mano fuera de las instalaciones deportivas.
El incidente más grave sucedió a la finalización del encuentro de la Primera Juvenil entre el Santa Coloma y el CD Tinajo. El colegio de la contienda, David Martín Guillén, pudo comprobar como unos vándalos le habían destrozado su coche.
El vehículo lo había dejado estacionado cerca de las instalaciones del Municipal de Argana. Su sorpresa fue ver como le habían roto el cristal trasero y uno de los laterales, e incluso le habían hecho unos rayones alrededor de todo el coche.
El encuentro terminó con la victoria del Santa Coloma por 6-0 ante el CD Tinajo y durante el desarrollo del mismo el colegiado expulsó a dos jugadores del cuadro local. Se habían dado situaciones de menosprecio por parte de los jugadores del Santa Coloma hacia los jugadores del Tinajo. David Martín tuvo que denunciar lo sucedido en la comisaría de policía.
Incidentes también se produjeron en el encuentro de la categoría Cadete Preferente entre el Puerto del Carmen y el CD Arrecife. Los locales se impusieron por 3-1 a los capitalinos. A la conclusión del encuentro la Guardia Civil de Tías se tuvo que personar en las instalaciones de Puerto del Carmen, para apaciguar los ánimos que estaban bastante caldeados. El colegiado de este encuentro, Jorge Crespo, se tuvo que llevar el acta y las fichas federativas, para rellenar el acta en su domicilio.
Y la violenta tarde del sábado terminó en el partido entre el Maciot Sport y el Santa María La Vega de la Primera Juvenil. Varios jugadores de los dos equipos, resolvieron a la conclusión del choque lo que no habían arreglado sobre el terreno de juego. Varias personas protagonizaron una pelea fuera de las instalaciones deportivas.
Los actos de salvajismo y violencia son cada vez más frecuentes en el mundo del deporte y nadie es capaz de poner solución a estos problemas. Tendrán que ser los respectivos clubes los que pongan cartas en el asunto y traten de averiguar lo que realmente ha sucedido a lo largo del fin de semana. Los vándalos no pueden seguir estropeando el espectáculo que se ofrece en un partido de fútbol.