El entrenador de la UD Lanzarote, Paco Gutiérrez, manifestaba a la conclusión del encuentro ante el Atlético de Madrid B que “lo peor es la cara que se nos queda a uno, porque con 3-1 a falta de 12 minutos para el final, no podemos perder este partido en casa”. “Se te queda cara de tonto, cabreado, parece que hemos hecho todo mal, cuando no es así”, añadía el técnico rojillo.
“El partido en la primera parte ha estado muy igualado y nos hemos ido al descanso con una buena ventaja. En la segunda parte no hemos salido como estábamos jugando en la primera mitad, creíamos que teníamos todo hecho y no hemos apretado lo suficiente en el centro del campo. Ellos han jugado a la desesperada y no hemos sabido tener el balón y con un jugador más hemos perdido la tranquilidad”, era el resumen que hacía el entrenador de la UD Lanzarote de lo que había sido el encuentro.
Cuestionado por la actuación del colegiado del encuentro, Gutiérrez comentaba que “el árbitro ha sido muy malo para los dos equipos”. “En el primer gol Aníbal se la lleva con la mano y Rubiato ha estado jugando cinco minutos con dos tarjetas amarillas”, circunstancia que hasta el propio jugador del Atlético de Madrid B le reconocía al final del encuentro, aunque Paco Gutiérrez añadía que “el desmérito el mérito de empatar el partido no ha sido por el árbitro, porque ha sido malo para los dos equipos”.
El entrenador de la UD Lanzarote tuvo que introducir en el encuentro de este domingo varios cambios ante las ausencias de Pereira y Juanma. Adrián fue el jugador que ocupó la demarcación de centrocampista y el entrenador sostenía que “Adrián ha respondido bastante bien y al final se ha notado un poquito la falta de ritmo de no jugar en su sitio, pero estoy contento con la labor de todos los jugadores”.
“Los jugadores han llegado al vestuario fastidiados, porque se veían con 12 puntos, pero yo lo llevo diciendo toda la semana que hay que tener los pies en el suelo que esto no es tan fácil como parece. Nos quedamos con un mal sabor de boca, pero sumar siempre es bueno”, comentaba el técnico rojillo del ánimo que tenía el vestuario tras el encuentro.