En las últimas temporadas, el portero Marino Bacallado siempre ha sido el primero en firmar el contrato de renovación en la UD Lanzarote. Este año todavía no lo ha hecho, porque está de vacaciones fuera de la isla, pero ya hay un acuerdo verbal entre las partes que garantiza su continuidad en el club, con lo cual cumplirá su 11º temporada consecutiva en la entidad rojilla, algo que asegura que le llena de orgullo. Llegó al Lanzarote procedente del Tenerife, cuando apenas tenía 21 años de edad. Ha vivido de todo en la entidad, desde lo mejor, como el ascenso a la Segunda División B en el año 2001, y lo peor, el descenso a Tercera del año anterior. Ahora, será un año más el más “veterano” del club en la plantilla, pero en medio de un momento de forma muy bueno, tras una temporada en la que destaca sobre todo su regularidad, dentro del plan de alternancia en la titularidad de la portería que aplicó el técnico Paco Gutiérrez a lo largo de la temporada.
¿Cómo están las negociaciones para que siga en la UD Lanzarote?
Bien. Yo tengo las cosas bastante claras, no me gusta dar muchas vueltas, y mis negociaciones con Falero [el secretario técnico] y con el club suelen ser rápidas. Yo les expongo lo que quiero y ellos a mí también, y creo que no va a ver ningún problema. Lo único que yo ahora no estoy en la isla y no hemos formalizado nada, no hay nada firmado, pero cuando llego a un acuerdo con ellos, mi palabra es suficiente, y yo también confío en la palabra de ellos.
¿El acuerdo verbal es ya total y definitivo entonces?
Sí, ya hemos hablado, hemos discutido nuestras cosas, y estamos de acuerdo en todo, y no va a ver ningún problema para firmar el contrato cuando vuelva.
La próxima es su 11º temporada consecutiva en el Lanzarote. ¿Qué se siente al estar tanto tiempo en un mismo club?
Yo llegué a Lanzarote con 21 años, era un niño recién salido del Tenerife, y ya tengo 32 años. Mucha gente incluso piensa que tengo más edad, por tantos años que llevo en el club, pero llegué siendo un crío. Once años se dice rápido pero no hay muchos jugadores que estén once temporadas en un mismo equipo, y para mí la verdad que es un orgullo muy grande.
¿Cómo se siente deportivamente este año?
Este año la verdad es que me encontré bastante bien y hubo varios partidos fuera de casa en los que creo que me encontré muy bien: en Talavera, Puertollano, en Leganés… También coincidió con la mejora del equipo en defensa: la gente que jugaba atrás estaba muy bien, los que jugaban adelante también, ayudando bastante. Jugué la mitad de los partidos y me encontré bien, porque yo siempre digo que lo importante en un portero, más que una gran actuación o un gran fallo, es la regularidad, y este año en ese sentido estoy contento, porque he sido regular, no he alternado cosas buenas con cosas malas, sino que he mantenido una línea, y es importante. En ese aspecto sí que me fui contento, por la regularidad, y creo que eso es debido a la competencia que teníamos en la portería, porque Diego y yo nos apretábamos uno al otro, y al final creo que entre los dos mantuvimos un buen nivel en la portería.
¿Cree que el técnico Paco Gutiérrez seguirá alternando en la portería entre usted y Diego Arroyo, después de haber jugado exactamente la misma cantidad de partidos cada uno?
No sé, porque los entrenadores son los que mandan, y tú piensas que va a sacar una alineación, y el sábado se acuesta y el domingo te da otra. Vamos a ver lo que dice Paco, que me imagino que hablará con nosotros a principio de temporada, y a ver cómo llegamos de forma los dos, porque eso también influye. Yo creo que él aplicó esa alternancia en esta temporada porque nos vio bien a los dos cuando llegó. Ahora igual llega y ve a uno mejor que otro y decide no aplicarlo. Vamos a ver. Lo importante es que los dos cojamos la forma y estemos bien los dos y él pueda elegir. Eso sí es importante, que lleguemos los dos bien, y después él ya sabrá lo que tiene que hacer.
¿cree que la UD Lanzarote puede partir en la próxima temporada con otro objetivo más allá de la mera permanencia en la categoría?
Yo siempre digo rotundamente que sí. Creo que no es que pueda; es que debe. Es de mediocres salir diciendo vamos a por la permanencia. Los que piensa así son jugadores mediocres, y no es lo que queremos para el Lanzarote. La permanencia se da por supuesta para mí; es deber ser la meta mínima, y después mirar hacia arriba, mirar a puestos de Copa del Rey… Si estás mirando esos puestos, en las últimas ocho jornadas se decide todo. Puedes estar séptimo u octavo, y si llegas a las últimas ocho jornadas, estás peleando hasta por los play off y ese deber ser el objetivo, en mi opinión: llegar a esas últimas jornadas entre los puestos uno y ocho, que te dé lugar a pelear por todo. Salir en la jornada uno diciendo que nuestro único objetivo es la permanencia, no puede ser, porque creo que el club y toda la isla se merecen que pensemos en algo más.
Habrá que aprender además de la experiencia de esta temporada, y jugar el primer partido si fuera una final, porque si no se complicada cada vez más lograr la primera victoria…
Esta temporada que acaba de terminar, hay que tener en cuenta que de los ocho primeros partidos, cuatro fueron de local, y no sacamos nada. Así es donde se marca la diferencia, porque si miras ahora la clasificación final, si de esos cuatro primeros partidos en casa hubiéramos estado a tiro de la Copa del Rey. Por eso, desde el primer partido, hay que salir pensando sobretodo en casa hay que amarrar todos los puntos., y después fuera siempre se van sacando puntos: se rasca aquí, allá y siempre algún punto cae, alguna victoria, pero nosotros tenemos que ser fuertes de entrada, desde el primer partido, y es la forma de que el equipo pueda conseguir cosas buenas. Si dejas escapar los partidos de casa, es complicado estar arriba.
*Artículo publicado en LA PROVINCIA