Rosmen Quevedo, delantero del Club Deportivo Orientación Marítima, admitió a Efe que la salvación en la Segunda división B de fútbol "está casi imposible", después de su reciente derrota en casa ante el Lugo (1-2).
"Hay alguna esperanza matemática y a eso nos tenemos que agarrar, sin que nos reste visión de una realidad bastante fastidiada para nosotros. Lo tenemos muy cuesta arriba", añadió.
Rosmen lamentó que en casa el Marítima "lo hay tirado todo por la borda" pues, basándose en el último ejemplo, "de nada sirvió sacar puntos de un campo tan complicado como el del Ferrol después de perder frente al Lugo".
"Nos adelantamos en el marcador pero luego nos vinimos abajo. Estábamos agarrotados, acusando, quizás, toda la mala suerte que hemos tenido a lo largo de la temporada", explicó.
El atacante isleño espera "dar la sorpresa" en Talavera, porque, todo lo que no sea ganar allí, supondría "una sentencia" para el Marítima.
*Artículo publicado por la AGENCIA EFE