“La responsabilidad es de todos, y es normal que a mí como entrenador sea a quien más señale, porque las cosas no han salido bien”. Con estas palabras, el técnico del Orientación Marítima, Juan Antonio Machín, ha asumido la parte de culpa que le corresponde por el descenso ya casi consumado por el equipo.
“Cuando llegue el momento de que matemáticamente hayamos perdido la categoría, habrá que aceptarlo y dar la cara”, agregó el preparado lanzaroteño, dando a entender en su opinión éste es un camino ya sin retorno hacia el descenso. Con todo, Machín ha asegurado una vez más que no se arrepiente de haber rectificado hace dos meses su anunciada decisión de dimitir como entrenador, lo que no se concretó ante un pedido del club, que no obstante ya tenía casi cerrado el recambio por si el técnico se mantenía firme en su idea de renunciar.
En cuanto al partido del pasado domingo ante el Lugo, Machín reveló que sintió “una gran pena” por haber perdido un encuentro “donde nosotros nos jugábamos nuestras últimas opciones”.
“En la primera parte, estuvimos sin hacer un gran partido, tuvimos más la pelota. Pero en la segunda, parecía que nos quemaba el balón, aunque tuvimos la ocasión como para hacer el 2-0, pero no pudo ser”, señaló el técnico, quien agregó que después “se estaba viendo venir” el gol del Lugo, porque “en las segundas jugadas no estábamos llegando”.
*Artículo publicado en LA PROVINCIA