El equipo del Lanzarote Playas del Sur ya ha consumado, el pasado fin de semana, su descenso matemático de la categoría, pero su presidente, Antonio Riveira, se aferra aún a una última posibilidad para seguir militando en la próxima temporada en la División de Plata: que alguno de los equipos que ascienden renuncie a hacerlo.
“Jugar en División de Plata supone un coste económico bastante elevado que muchos clubes no están en condiciones de hacer, y no sería la primera vez que algún equipo que ha logrado el ascenso renuncie a subir, lo que abre las posibilidades a los equipos que teóricamente ha descendido”, sostuvo ayer Riveira
No obstante, el máximo director del club lanzaroteño admitió el fracaso de su equipo y consideró que la temporada “empezó mal y terminó mal”.
“Empezó mal porque el técnico Silvio Rocha, que estaba con nosotros desde la temporada anterior, nos dejó a última hora, cuando ya había hecho o mejor dicho, ya había deshecho la plantilla, puesto que se habían dado las bajas de jugadores atendiendo a sus indicaciones. Esto llevó que tuviéramos que fichar un técnico y confeccionar la plantilla a última hora”, agregó Riveira.
El presidente del Lanzarote Playas del Sur admitió además que el cese de Adilson como entrenador y su reemplazo por Víctor Acosta, “no funcionó como el revulsivo que esperábamos”, pese a lo cual destacó que no tiene “nada que reprocharle” ni a los jugadores ni al técnico, “que han dado de sí todo lo posible”.
*Artículo publicado por LA PROVINCIA.