miércoles, 21 de marzo de 2007
La UD Lanzarote mostró el pasado domingo, en el partido en el que ganó al Pontevedra, su mejor cara en lo que va de temporada. Un triunfo que, aunque en lo que respecta a la clasificación supone seguir a la misma distancia de la zona de salvación –está a un punto del puesto de promoción de descenso y a dos de los de la salvación absoluta- supone un importante refuerzo anímico para el equipo, que era consciente de su mejoría en el nivel de juego aunque no era suficiente para los resultados terminasen de acompañarle.

Los rojillos llevan una racha de siete partidos sin conocer la derrota, aunque hasta antes del encuentro con el Pontevedra sólo habían ganado uno de ellos. Ahora, con la segunda victoria en medio de esta racha como imbatido, y la sexta en lo que va de Liga, el panorama se ve con más optimismo, aunque aún queda todo por hacer, puesto que el equipo sigue en zona de descenso directo.

El partido ante el Pontevedra supuso además el reencuentro con el triunfo en la Ciudad Deportiva, donde no ganaba desde hacía un mes, cuando se impuso al Orientación Marítima (también por 3-1, y también tras haber empezado perdiendo), ya que en las tres citas siguientes como local logró sendos empates. Y un triunfo que llegó además después de la desilusión de no haberle podido ganar el domingo anterior a un rival directo, el Celta B (2-2), pese a que los lanzaroteños terminaron con dos jugadores más, lo que originó muchas críticas al técnico, Paco Gutiérrez, por su falta de ambición en ese encuentro.

Por el contrario, el partido ante el Pontevedra fue redondo para todos, jugadores y técnico. Gutiérrez no tocó el equipo hasta tres minutos antes del pitido final, lapso en el que realizó los tres cambios. Así y contracorriente, tuvo paciencia con Aarón, que hizo un mal primer tiempo pero en la segunda parte jugó como nunca se lo había visto hasta ahora, pasando a ser una de las piezas claves del equipo. Así, los hechos terminaron dándole la razón a la firme apuesta del entrenador en este caso.

El resto del equipo realizó un trabajo sin fisuras, a excepción del único error en la primera parte que supuso el gol del Pontevedra, en un partido donde el 3-1 es muy corto para lo que se le vio en el campo, ya que si el Lanzarote no consiguió una auténtica goleada fue por el portero visitante Bonis, que realizó cuatro magníficas paradas, confirmando por qué es el segundo “Zamora” del grupo y, por el árbitro “el andaluz Ismael Pino Blanco), que anuló un gol de Meca por un dudoso fuera de juego, no pitó una clara mano en su propia área del jugador gallego Vázquez e invalidó por un inexistente fuera de juego un ataque en el que Juanjo quedaba mano a mano con el portero. Los rojillos lograron, pese a todo ello, un muy claro triunfo que alimente las esperanzas de salvación.

*Artículo publicado en LA PROVINCIA
Publicado por rubenbetancort @ 0:04  | Noticias
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Publicado por Invitado
miércoles, 21 de marzo de 2007 | 13:31
Hola yo queria saber que hay de cierto por el fichaje de Daniel aranguren por el lanzarote