Su vida futbolística ha discurrido en equipos filiales. Primero en el Salamanca B y después en el Valladolid B, aunque entre medias llegó a disputar dos partidos con el primer equipo de la Unión Deportiva Salamanca en Segunda División A, de la mano de Jorge D’Alessandro. Por eso, y aunque no está gozando de los minutos que a él le gustaría, Rivas valora de forma positiva su estancia en la Unión Deportiva Lanzarote: “En equipos como éste es donde un futbolista se hace maduro”, señala.
Rafa Parrilla
¿Qué es lo que vio Jorge D’Alessandro en ti para hacerte debutar en 2ª A con sólo 20 años?
Pues a un mediocentro que organizaba bien el juego y que se echaba a la espalda al equipo. De todas formas cada entrenador es un mundo, por eso con Balta en el banquillo también llegué a hacer la pretemporada con el primer equipo del Salamanca, mientras que cuando llegó Felipe Miñambres no contó conmigo y me tuve que ir al Valladolid.
¿Y por qué te decidiste a fichar por la Unión Deportiva Lanzarote?
Porque en un equipo filial tener 23 años ya se va notando. Los jugadores más jóvenes que vienen de atrás empujan fuerte y a mí se presentó la oportunidad de venir. Hablé con Gago, paisano y amigo mío desde niño que ya había estado aquí, y me habló muy bien tanto de la Isla como del Club. Me pareció una buena propuesta y me decidí a venir.
Experiencia positiva
¿Te has arrepentido en algún momento de haber venido?
No me arrepiento para nada de haber venido. Si me arrepiento de algo es de lo que no hago, pero no de lo que hago. Para mí está siendo una experiencia muy positiva porque es la primera vez que estoy fuera de un filial y pienso que en equipos como la Unión Deportiva Lanzarote es donde un futbolista se hace maduro.
Pero tiene que ser duro lo de no jugar con asiduidad…
Claro que es duro. La vida de un futbolista es muy corta. Cuando no juegas se pasa mal y sientes más la soledad de estarlejos de casa. Pero afortunadamente, en el vestuario existe un gran compañerismo en el que los jugadores nos ayudamos a pasar mejor los malos momentos. Además, ya se sabe que en fútbol puedes pasar de no jugar a hacerlo habitualmente en unas pocas semanas
O sea, que no pierdes la esperanza de volver a contar con minutos…
La esperanza es lo último que se pierde. Entreno a diario y sigo trabajando para ver si vuelvo a contar con alguna otra oportunidad que me permita demostrar lo que puedo llegar a hacer y tener cierta continuidad.
*Entrevista publicada en el número 105 de la Revista Oficial de la UD Lanzarote