“Lo importante es que los futbolistas, después del varapalo que habían sufrido el domingo anterior, en ningún momento bajaron los brazos, y espero que esta victoria nos quite un peso que todos teníamos encima de no ganar fuera, porque un año es mucho tiempo para que un equipo como éste no gane fuera de casa”, sostuvo ayer el técnico de la UD Lanzarote, Paco Gutiérrez, en relación al triunfo logrado por su equipo.
“Los futbolistas se liberaron de una carga grande. Después que terminó el partido, la alegría era inmensa en el vestuario, y parecía que habíamos ganado algo más de lo que ganamos, que no fue nada más que tres puntos, pero yo lo entendí porque era una forma de liberación”, agregó. A su vez, Gutiérrez dijo sentirse “muy contento, pero más que por mí, por los futbolistas y la afición”.
Al analizar el encuentro en sí, apuntó: “Hemos hecho un partido muy completo. En la primera parte no pasamos ningún apuro. A parte de los dos goles que hicimos, fallamos dos ocasiones claras mano a mano con el portero. En la segunda parte lo pasamos un poquito mal porque a los cinco minutos nos marcaron. Después de eso pasamos unos diez minutos de apuro, porque ellos enseguida hicieron un cambio ofensivo, pero nosotros tomamos enseguida otra vez el mando, y sólo tenemos que lamentar de que Meca no está teniendo su año de cara a portería, porque tuvo tres ocasiones para matar el partido, pero no fue así, y por eso tuvimos que sufrir hasta el final, pero sin excesivos apuros hasta el último minuto, en la que Marino hizo una muy buena parada”.
“No ganar ese partido hubiera sido un palo definitivo, porque éramos tan superiores en todas las facetas, que no ganar hubiese sido un mazazo terrible, Sinceramente, ha sido uno de nuestros mejores partidos desde que yo estoy, el más completo”, concluyó
*Artículo publicado en LA PROVINCIA.