martes, 30 de enero de 2007
El Racing goleó ayer al Lanzarote (4-0) y se mantiene en la sexta posición de la tabla clasificatoria del grupo I de la Segunda B. Pero la victoria, además, le permite situarse a tres puntos de las posiciones que clasifican para la fase de ascenso a la categoría de plata. El francés Cohen y el belga-ghanés Prince, que actuaron como delanteros ante la lesión que sufre el letón Prohorenkovs, anotaron tres de los tantos del cuadro verde en este compromiso.

Ante la baja de Prohorenkovs, su único delantero específico, y la apuesta por Cohen y Prince como pareja atacante, la pretensión del Racing era la de imprimir un alto ritmo de juego desde el primer minuto para estrenar el marcador lo antes posible. Pero la idea no fue más que un espejismo. Porque, en vez de ser un equipo arrollador, el cuadro verde se mostró errático e impreciso en unos compases iniciales en los que el Lanzarote, más por deméritos del contrario que por méritos propios, se acercó en un par de oportunidades a la meta defendida por Queco Piña y creó en la grada la sensación de que, esta vez tampoco, el Racing no iba a disputar y ganar un partido con la comodidad que se presumía.

Pero si el pretendido arranque arrollador del Racing fue un espejismo, el dominio ejercido por el Lanzarote también lo fue. Porque, en cuanto el equipo ferrolano empezó a hacer funcionar con sentido la disposición por la que optó -Manolo, en el mediocampo, estuvo muy participativo en los minutos iniciales-, dominó a placer el partido. Guiado por Moisés Pereiro, el grupo verde, aun sin hacer nada espectacular, empezó a sitiar a su rival hasta que Manolo, en un empalme desde la frontal, transformó en gol una de sus primeras opciones para marcar.

Tranquilo > Por si el Racing había empezado el partido nervioso, el gol no hizo más que asentar al conjunto ferrolano, que a partir de ahí dominó el partido con una superioridad insultante. De hecho, desde el primer tanto hasta el descanso, el partido transcurrió casi totalmente en el campo visitante. Y aunque Prince, jugando como delantero, no daba la sensación de estar cómodo, la variedad atacante local era tan grande que, en otra ocasión, Cohen materializó el segundo tanto racinguista.

En vista de la superioridad del Racing en la primera parte, la segunda, que sólo duró tres minutos en vez de 45 -el tiempo que transcurrió hasta que Prince marcó el tercer gol del equipo ferrolano-, sólo sirvió para ver detalles. Por orden cronológico, la salida del terreno de juego de Medina, quizás el futbolista más necesario en la actualidad, con vistas al partido de la próxima semana contra el Universidad de Las Palmas. Después, el estreno de Jonathan Carril, un futbolista que puede dar más opciones al ataque del cuadro verde, en vez de un Lamatina que evitó así ver la quinta tarjeta amarilla antes de un enfrentamiento muy importante como el de dentro de siete días. Y, durante todo este tiempo, unos aislados episodios de brusquedad prescindibles.

Pero el mejor detalle llegó al final, con el cuarto tanto racinguista. El valor de este regalo no sólo estuvo en su belleza, que la tuvo, sino en que permitió regalar al Racing y su afición un triunfo cómodo que llevaba tiempo sin gozar.

*Crónica publicada en el DIARIO DE FERROL



Publicado por rubenbetancort @ 0:08  | Noticias
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