Cuando todo parecía que era una balsa de aceite, y que las cosas en la isla conejera funcionaban la mar de bien, incluso en esta temporada que arranca se consiguió que los partidos comenzaran a primeros de mes de octubre y que los conjuntos tuvieran encuentros casi recién terminada la temporada, con el inicio de la nueva campaña nos encontramos con los primeros problemas, ya que la concentración de los conjuntos insulares de categoría infantil y minibasket se tuvo que disputar sin la presencia de árbitros de la Delegación Insular, pues según la versión oficial son jugadores de los equipos júnior que disputan sus encuentros fuera de la isla y no había más árbitros. Con lo cual, los partidos salieron adelante gracias a la colaboración de los padres, amigos de jugadores y de los entrenadores de los diferentes clubes que estaban allí presentes.
Pero lo más llamativo de este caso, es cómo se recibe la noticia, ya que fue mediante un mensaje al móvil de cada club, y a primera hora de la mañana se presentó un árbitro para dejar actas u quedara constancia que esos partidos se habían disputados.
La indignación de algunos clubes de Lanzarote, viene debida que para inscribir a sus conjuntos se les obliga a pagar las deudas del año anterior, lógicamente, junto además con el importe de la presente temporada, y los derechos de arbitraje hasta el 31 de enero de 2007.
Los derechos de árbitros de minibasket se hace cargo el Cabildo, pero de los mayores lo hace cada club, con lo que ya han pagado un dinero que probablemente caerá en saco roto, porque seguro que la parte proporcional a estos encuentros sin árbitros no les llegará devuelta.
No es oro todo lo que reluce, y lo que en temporadas anteriores parecía un ejemplo de gestión parece que ya no lo es, aunque también es de señores ceder un tiempo para que se asienten las cosas y se puedan tomar decisiones que mantengan el baloncesto conejero en el nivel de los últimos años ha alcanzado. Rectificar es de sabios.
*Artículo publicado en LA PROVINCIA