La Unión Deportiva Lanzarote derrotó de forma nítida y merecida a un flojo Real Racing B, en un aceptable partido, y le traspasó el farolillo rojo de la clasificación.
Entre los minutos 3 y 4 se originó una situación que pudo ser clave en el posterior desarrollo del juego. Un remate de Raúl Martín lo salvó Diego Arroyo en dos tiempos y, en esa contra se originó el tanto inaugural, porque Yeray se fue por velocidad en banda, sirvió el balón al punto de penalti y Meca, libre de marca, amartilló. Así, del posible 0-1 se pasó en cuestión de segundos al 1-0.
Ya no levantó más cabeza el conjunto santanderino, mostró una bisoñés evidente, y sólo sobresalieron el citado media punta Raúl Martín y el centrocampista Portilla.
Los jugadores locales no tuvieron problemas para llevar la manija del juego; mientras que a sus adversarios se les hizo, casi siempre, cuesta arriba desplegarse desde atrás y taponar las entradas de aquellos.
Las penetraciones por banda del cuadro insular se acentuaron y, aunque tardaron en incrementar la renta, dispusieron de varias ocasiones para conseguirlo.
De esa manera, Juanjo, en el minuto 18, le arrebató el esférico a Fernando en defensa, probó con un magnífico lanzamiento bombeado pero el balón salió algo elevado.
Con el cuadro cántabro desorientado, Juanjo lo intentó de nuevo en el minuto 26, aunque, una vez más, la bola salió alejada de portería.
A los 38 minutos, Juanma recurrió a la estrategia en el tiro de una falta, que tampoco tuvo consecuencias.
Aguantaba como podía el Racing, con escaso poder de réplica en la faceta ofensiva, cuando se produjo el segundo tanto local. Jugó por una de las alas Meca, vio desmarcado a Checa en el área, le mandó el balón y éste, de certero remate, le dio el pasaporte hacia la red sin que Sergio pudiera hacer nada por evitarlo.
Entre tanto desaguisado visitante, Pastor dio muestras de algo de garra, se plantó en frontal del área lanzaroteña, tiró y Juanma tuvo que emplearse a fondo cerca de la línea de meta para alejar el peligro, con lo que, prácticamente, se llegó al descanso.
En la segunda mitad, los relevos que ordenó el técnico foráneo, Angel Viadero, poco aportaron, ya que, también físicamente, el cuadro santanderino continuó dejando mucho que desear. Además, a sus futbolistas se les observó nerviosos.
Nada más reanudarse el quehacer en este periodo, Yeray remató con precisión un centro desde la derecha enviado por Jorge Campos y encarriló el resultado (3-0).
Raúl Martín, sin duda, el hombre más sobresaliente de los visitantes, terminó una excelente triangulación con sus compañeros, disparó y Diego Arroyo atajó el esférico a córner, en una espléndida parada.
Precisamente, desde esa acción, también comenzó a emerger la figura del buen portero del cuadro norteño, Sergio, quien se lució al neutralizar un remate de Meca -minuto 71-. Uno más tarde, el guardameta forastero sacó, a mano cambiada, un tremendo chupinazo de su tocayo Sergio Alcolea, desde unos treinta metros -el balón buscaba una escuadra-.
Entretanto, el equipo peninsular no encontraba el sitio en el campo, a pesar de que su oponente, cómodo con el resultado, apenas le inquietó en ataque.
Se llegó a la recta definitiva con más pena que gloria. Raúl Martín -`como no!- y Juanjo chutaron a portería, en lo que resultaron remates postreros e insustanciales.
*Crónica publicada en CANARIAS 7