sábado, 30 de septiembre de 2006
Coordinador de la cadena de filiales del Sporting Tías durante las últimas cinco temporadas, Oscar Martín (Mozaga, 42 años) aceptó hace dos meses “el reto” de asumir la dirección de la base de la UD Lanzarote al considerar que su ciclo en el club sureño había terminado. “Pasito a pasito, peldaño a peldaño” su principal objetivo es que la Unión Deportiva Lanzarote mantenga el espíritu con el que nació hace ya casi cuatro décadas y que no es otro que fiel representante del fútbol lanzaroteño.

Rafa Parrilla

Becado por la ya desaparecida Universidad Laboral desde que tenía once años, a Oscar Martín se le presentó la oportunidad futbolística de su vida cuando lo llamaron del juvenil de la Unión Deportiva Las Palmas, aunque pronto se dio cuenta de que defender la portería del filial amarillo le iba a suponer sacrificar sus estudios.

Las dos cosas eran incompatibles y se decidió por una: estudiar.
Sin embargo, no dio al fútbol completamente de lado. Mientras obtenía el título de diplomado en Informática en la Universidad de Las Palmas de G.C., durante sus vacaciones en Lanzarote se dedicaba a entrenar y a jugar algún partido que otro con el San Bartolomé CF.

Fue así cómo en un torneo veraniego que vino a disputar el Maspalomas al municipio apellidado del centro de la Isla, Alvaro Pérez, técnico entonces del equipo de Tirajana, se fijó en él y lo invitó a entrenar cuando retomase sus estudios en Gran Canaria.

Oscar aceptó en un principio, pero después de dos meses y medio de ida y vuelta prácticamente diaria al Sur, se dio cuenta de que tenía que elegir de nuevo entre fútbol o estudios. Y volvió a elegir lo segundo, lo que le permitió, por fin, diplomarse en Informática.

A su vuelta a Lanzarote emprendió algún negocio que otro relacionado con su profesión, a la vez que siguió disfrutando como hobby del fútbol. Después de defender las porterías del Puerto del Carmen y del San Bartolomé, colgó definitivamente los guantes cuando llegó a la treintena y durante unos años no quiso saber nada del balón redondo.

Entrenador

Fue en esa etapa cuando entró a trabajar en el Ayuntamiento de Tías, donde conoció como compañero a una de las primeras personas que impartió cursos de entrenadores en Lanzarote, José León. Animado por él y convencido por un amigo, ¿?? Brito, hoy entrenador del Altavista, Oscar se apuntó al curso de primer nivel de entrenador.

Obtenido el título, Mame Fernández, actual entrenador del U.S. Yaiza, y entonces en el Sporting Tías, le propuso ingresar en este último club donde pronto sería nombrado coordinador de la base. Tras varios años de extraordinario trabajo con la cantera del municipio sureño, Oscar asumió a principios de la presente temporada la dirección de la base de la Unión Deportiva Lanzarote.

¿Por qué aceptaste la propuesta que te hizo la UD Lanzarote?

La llamada coincidió cuando ya me planteaba que sería bueno dar por finalizado mi ciclo en el Sporting Tías, después de tantos años. Aunque la verdad es que en un principio no tenía mucho interés, cuando hablé con el Club me di cuenta de que se trataba de relanzar un proyecto haciéndolo partir prácticamente de cero, por lo que me lo tomé como un reto.

¿Y por dónde has empezado?

Hay que ir pasito a pasito, peldaño a peldaño. Lo importante es regenerar el espíritu con el que nació la Unión Deportiva Lanzarote, que lo hizo como Club representativo de toda la Isla. Y después hay que ir mejorando en estructura y organización todo lo que se refiere a la cadena de filiales. Lógicamente nuestro buque insignia es el primer equipo, pero hay que dedicar más recursos a la base, y en eso es en lo que estamos.

A este Club siempre se le ha achacado que se nutra con jugadores de otros equipos, ¿qué opinas al respecto?

Para mí que sólo se debería hacer con el equipo de División de Honor Juvenil, porque es el máximo representante del fútbol insular en esa categoría, y ahí sí que deben estar los mejores jugadores de la Isla. Pero de resto, nuestro trabajo como Club tiene que ser formar jugadores.

¿No eres partidario entonces de traer jugadores de otros clubes para las restantes categorías?

Si un jugador quiere venir a la Unión Deportiva Lanzarote no se le van a cerrar las puertas. Pero si tú vas a por jugadores que todavía no están bien formados como personas puede ocurrir que se crean superiores a sus compañeros por haber ido a llamarlos y piensen que tienen derecho a jugar sin tener que realizar el mismo esfuerzo que los demás. Se corre el peligro de que el que iba para buen futbolista se quede en un jugador engreído.

¿Hay que fijarse más en la persona que en el futbolista en las categorías inferiores?

Por muchas cualidades que apunte un niño, nunca pueden ser válidas determinadas formas de actuar. El problema que se suele dar es que los clubes se crean a veces expectativas con determinados chicos, lo que puede acabar estropeándolos. Cuando a un jugador joven no se le trata igual que a los demás flaco favor se le está haciendo a él mismo, a sus compañeros y a la propia entidad.

¿Quiere eso decir que la competición en sí es mala para los niños?

Hay que partir de la base de que estamos hablando de una Escuela de Fútbol, un deporte que te exige cultura competitiva en todos los aspectos. Pero competir es ganar, perder y empatar. No debe haber por tanto una exigencia de resultado, pero sí de esfuerzo. Lo que verdaderamente hay que cuantificar a esas edades es la cantidad de esfuerzo que ha puesto el chico, la organización del grupo, el ritmo de juego… Todos esos factores cuantifican mejor la progresión de un niño, que no un simple resultado. Por eso, yo no pondría resultados de la base en ningún lado hasta el último año de infantil.

¿Qué objetivos te has marcado para la Escuela de Fútbol de la UD Lanzarote?

Aunque soy muy exigente conmigo mismo, sé que es muy difícil plasmar un trabajo de este tipo en un periodo corto de tiempo. Pero por experiencia también sé que si crees en los demás, los demás acabarán creyendo en ti también y así siempre hay más posibilidades de que salgan bien las cosas. Cuando empecé en Tías, mi principal objetivo era enseñar y mejorar. Al principio no ganamos nada, pero al cabo de cuatro años fuimos uno de los clubes más laureados de la Isla.



“El Club tiene que apostar por la formación”

Hay quien se ha quejado de que además de la inscripción, esta temporada se tenga que pagar una mensualidad en la Escuela de Fútbol…

Soy padre, y si algo es bueno para la formación de mi hijo no me cuesta pagarlo. Abonar una cantidad equivalente a 10 euros al mes no me parece nada desorbitado. Ese aporte económico nos va a ayudar a mejorar la calidad de la formación que ofrecemos. Es más, soy de la opinión de que si mejoráramos considerablemente esa calidad, habría que subir la cuota aún más. La Unión Deportiva Lanzarote tiene que apostar por la formación.

¿Y qué le dirías a los que aseguran que ese dinero no va para la base, sino para cubrir otras necesidades del Club?

Que cuando quieran les saco las cuentas y les demuestro que la formación futbolística de un niño cuesta bastante dinero.

¿Quiénes son más difíciles de tratar los padres, los monitores o los niños?

Los padres que quieren lo mejor para sus hijos, pero que no se dan cuenta del daño que le hacen no sólo a ellos sino a todos los demás cuando quieren que se singularice en él y no en el bien de todo el equipo. A un niño es muy fácil tratarlo, con dejarlo jugar tienes.

Es cierto entonces que a veces un niño puede tener en su padre a su peor enemigo, futbolísticamente hablando…

Sí. La influencia de determinados padres sobres sus hijos es muy negativa. Los que sólo piensan que su hijo es mejor que los demás y que por eso tiene siempre que jugar mejor sería que no fueran ni a verlos a los campos. Yo, como padre, cuando mi hijo termina de jugar un partido siempre le sonrío, porque lo que valoro es su esfuerzo por hacer deporte y nada más.

¿Están bien formados los monitores en Lanzarote para trabajar con esas edades?

Te encuentras con bastante gente útil y con ganas. En el Club me he encontrado con gente que aporta ideas, sabe escuchar y muestra interés por aprender porque quiere enseñar bien. Son chicos jóvenes pero muy ilusionados. Pero también es verdad que echo en falta en Lanzarote a entrenadores con titulación que se dediquen a la base.

¿Cuál es la principal diferencia entre entrenar a un equipo grande y entrenar a la base?

La mayor diferencia es que mientras uno trabaja con futbolistas, en la base se trabaja con personas a las que tienes que formar. Particularmente valoro mucho más eso que luchar sólo por conseguir resultados. Además, en la base es donde se ve fútbol de verdad.

*Entrevista publicada en el número 93 de la Revista Oficial de la UD Lanzarote
Publicado por rubenbetancort @ 20:02  | Noticias
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