La UD Las Palmas certificó su pase para disputar la fase de ascenso a la Segunda división. El conjunto de Juanito venció a Domicilio con un tanto, en el minuto 86, de David Rodríguez. Este lunes se realizará el sorteo en Madrid (16.00 horas) y al cuadro amarillo le podría tocar como rival el Águilas, la Real Sociedad B o Levante B.
Un gol llega por un error, por la calidad individual de un jugador o por la concatenación de ambas opciones. Un resultado no. Un resultado no se produce por casualidad. Detrás de un resultado siempre hay un planteamiento. Y ahí, entre un gol y un planteamiento, está la gran diferencia que permitirá a la Unión Deportiva Las Palmas jugar las eliminatorias de ascenso y que condena al Rayo Vallecano a seguir un año más en Segunda B.
La semana pasada, en el partido más importante de la temporada, la UD Las Palmas se atrincheró en la plaza del Grupo I que quedaba libre para entrar en la fase de ascenso porque afrontó el duelo con un plan para ganar. Cierto que no le valía otra al equipo amarillo, pero buscó el triunfo. Al contrario que el Rayo Vallecano de Míchel, que mandó a sus tropas a esperar. Erró el tiro el entrenador franjirrojo con su planteamiento e hipotecó el futuro de su equipo.
Este domingo, en la última jornada de la competición regular, UD Las Palmas y Rayo Vallecano escogieron el mismo guión de la semana anterior. Y ambos repitieron el resultado. Cosa de planteamientos.
La UD Las Palmas no especuló en Arrecife. No se escondió ante una UD Lanzarote correcta y orgullosa. Y ganó. Se llevó el triunfo con un tanto de David Rodríguez en el último suspiro. El Rayo Vallecano no. El conjunto madrileño volvió a especular. Ya andaba en el alambre desde el pasado domingo, anunciando pacto y tongo entre escuadras canarias para beneficiar a la UD, y este domingo patinó ante el Castillo.
A la UD Las Palmas le bastaba con empatar para estar este lunes en el bombo del sorteo de las eliminatorias de ascenso. Pero el equipo amarillo ni hizo cábalas ni esperó a verlas venir.
Con un once titular habitual, deformado con la presencia de David García en el interior derecho, el conjunto de Juanito tomó la Ciudad Deportiva de Arrecife en pocos minutos.
La UD Las Palmas, de inicio, se quedó con la pelota y marcó el ritmo. En frente se topó con una UD Lanzarote que, motivada o no por pagas extraordinarias, trató de explotar al máximo su mejor recurso: el contragolpe.
Pero una vez más a la UD Las Palmas le sobró sobar el balón y le faltó contundencia cerca del área rival. Desenchufado Marcos Márquez, el equipo amarillo se convierte en un conjunto previsible y fácil de maniatar. Ni Alejandro ni los jugadores de banda parecen capaces de desequilibrar muchos partidos a favor de la UD Las Palmas. Algo en el debe.
En la segunda parte, la UD Las Palmas retiró el pie del acelerador y bajó de revoluciones. Pudo influir las noticias que llegaban de Madrid (el empate del Rayo) o la inercia por aguantar un empate que abría el camino hacia la siguiente fase, pero poco a poco la UD Lanzarote fue comiendo terreno y empotrando al equipo amarillo hacia la portería de Javi Ortega.
Pero el arreón local nunca puso en peligro la solidez de la UD Las Palmas, que no ha encajado ni un gol en sus dos últimas finales (dato para el optimismo).
Juanito, para evitar sustos mayores, movió ficha con rapidez. La lesión de David García abrió el puesto en el interior derecho a David Rodríguez, una casualidad, que no planteamiento, que al final fue providencial.
En el minuto 86, llegando por su carril y en el segundo palo, David Rodríguez cabeceó con todo un centro de Juanma y marcó. Fue el segundo tanto de un jugador que había prometido quince para esta temporada. No acertó la cifra David Rodríguez, pero este gol vale mucho. De entrada, un sorteo.
*Crónica publicada en www.canariasahora.com