UD Lanzarote: Iván Gómez; Jorge Campos, Robert, Miguel Angel, Sarasua, Checa, Fali, Gustavo, Jaba (Maciot, min. 72), Lanza (Raúl, min. 83) y Meca.
AD Alcorcón: Raúl; Barral, Fariña, Rubén, Quero, Evuy (Miguel Angel, min. 78), Tonet, Melgar (Carlos, min. 75), Kikín, Diego Gómez y Alex (Curiel, min. 58).
Goles:
1-0, min. 48: Meca ganó la espalda de Tonet y culminó una contra con remate raso.
2-0, min. 93: Gustavo transformó un penalti con tiro a media altura y engañando al portero.
Arbitro: Hueto Orgillés (catalán). Mostró tarjeta amarilla a los futbolistas isleños Iván Gómez, Jorge Campos, Miguel Angel, Gustavo y Jaba, así como a sus contrarios Parral, Miguel Angel, Melgar y Kikín.
Incidencias: Alrededor de 350 personas acudieron hoy a la Ciudad Deportiva de Lanzarote para ver este encuentro de la trigésimo cuarta jornada de la Liga de fútbol en el grupo I de la Segunda división B.
La Unión Deportiva Lanzarote venció a la Asociación Deportiva Alcorcón en un buen partido al zafarse de su aguerrida y cualitativa oposición, y dio un paso adelante en su pugna por garantizar la permanencia en la categoría, que ya tiene a corto tiro de piedra.
En el primer tiempo, esencialmente, el juego resultó más bien trabado. Ambos equipos lucieron similares posicionamientos tácticos y, mientras el madrileño apenas dejó espacios hacia portería propia, sus adversarios les imitaron en idéntica función, con lo que las ocasiones de gol no abundaron.
Además, los jugadores de uno y otro cuadro elaboraron tanto el quehacer que las transiciones defensa-ataque tardaron en cuajar.
En todo caso, Fali, en el minuto 1, consumó una contra con un lanzamiento algo desviado a la portería que defendió Raúl, y, de alguna manera, dejó claro que, tanto sus compañeros como él, salieron dispuestos a alcanzar los tres puntos.
No fue malo el arranque de partido del equipo lanzaroteño -en realidad, en la segunda parte también actuó de igual modo-. Pero, a medida que transcurrieron los minutos, asimismo, se apreció que el conjunto madrileño iba a ser un hueso duro de roer -ganó mucho la posesión del balón en segundas jugadas-.
Así, al filo del cuarto de hora inicial, Parral metió un centro-chut cerrado y el esférico pegó en la parte superior de la red, casi a punto de sorprender al guardameta local.
Gustavo replicó a los 20 minutos, cuando recogió un servicio de Jab a y pateó de volea, para que el balón también saliera ligeramente alto.
Entretanto, el equipo que entrena David Gordo se aguantaba con serenidad y tenía en Quero a un firme baluarte ofensivo, y es que, a pesar de no gozar de oportunidades, se le observó muy activo e incisivo.
Pasaron los minutos sin que los equipos tuvieran agobios y se llegó a la recta final del periodo con un remate de Gustavo -estuvo atento a un pase de Meca- que salió pegado al palo del portal que defendió Raúl.
Al poco de empezar la segunda parte, Meca interpretó a pies juntillas un fulgurante contragolpe -no desaprovechó un medido pase interior de Gustavo-, le "robó la cartera" al defensa Tonet, se fue en busca de Raúl y cuando iniciaba la apresurada salida, certificó por bajo (1-0).
Eso dio pie a que el Lanzarote mantuviera posturas, tranquilizara su ejecutoria y, con más comodidad, aunque sus integrantes llevaran a hombros el enorme desgaste que realizaron en la primera mitad, se ajustaran a la labor que más les convenía para intentar romper el estado anímico de sus rivales.
Aún con todo, el conjunto foráneo, que tampoco estuvo tan fresco, debido, igualmente al exceso físico que evidenció antes, ni se amilanó ni perdió los papeles.
Kikín no se lo pensó dos veces en el minuto 61 y metió un remate potente que Iván Gómez vio pasar como una exhalación por el poste derecho de su portería, ajustado, pero por fuera.
Realmente, entonces, el juego era fluido, alternativo pero sin que transgrediera las inmediaciones de las áreas.
Tonet cabeceó alto a la salida de un córner -minuto 70- y Lanza hizo lo propio, con el pie, cuatro minutos más tarde, en ese intercambio de intenciones por variar el tanteador.
Maciot, que había relevado a Jaba hacía algunos minutos, se hizo notar con un disparo lejano, que tampoco encontró portería.
Con el equipo madrileño "erre que erre" en su filosofía de manosear el esférico y hacerlo de forma coherente, pero sin demasiada mordiente arriba, Fariña, ya en la recta definitiva, tiró una buena volea aunque ligeramente desviada.
Y, en tiempo añadido, Meca penetró en el área rival, allí le zancadilleó Tonet, el árbitro decretó la pena máxima y Gustavo, desde el punto fatídico, mandó a Raúl para un palo y el esférico para el otro (2-0).
*Crónica publicada por la AGENCIA EFE