Las cosas han cambiado mucho en unas pocas semanas. Hasta hace dos jornadas atrás, la UD Lanzarote hacía cuentas respecto a los puntos que le separaban de los puestos que clasifican para jugar la Copa del Rey. Así lo admitía su propio entrenador, Adolfo Pérez, que afirmaba que lucharían “hasta el final” por lograr ese objetivo. Ahora, tras dos derrotas consecutivas, vuelve a mirar para abajo y a estar pendiente de lo que hacen los colistas.
El equipo rojillo, con ese par de encuentros consecutivos sin sumar ningún punto (perdió a domicilio ante el colista Móstoles y en su casa frente al Rayo Vallecano), se ha puesto apenas cinco puntos por encima del puesto de promoción de descenso.
El Lanzarote no estaba tan cerca de esa zona desde hace casi dos meses, es decir, siete jornadas atrás. En la 20º jornada, el 22 de enero, los dirigidos por Adolfo Pérez se encontraban también a cinco puntos del quinto por la cola, que por aquel entonces era el Leganés. Desde entonces, la trayectoria del conjunto rojillo fue ascendente, hasta ponerse incluso a nueve puntos de los puestos de descenso. Pero ahora, dos tropiezos consecutivos vuelven a acercar a la zona de peligro, y la preocupación vuelve a acechar en la entidad presidida por Victoriano Elvira.
El quinto por la cola es ahora el Celta B, y por lo tanto, al equipo al cual estar más pendiente. Los gallegos, que ganaron a domicilio y perdieron en su casa con los lanzaroteño, viene ahora de empatar en la pasada jornada en su visita al Alcalá y recibirán este domingo al Alcorcón.
Por su parte, el Lanzarote volverá a jugar en casa, recibiendo en este caso al Ourense. Si los rojillos ganasen, volverían a alejarse un poco más de los puestos de descenso, pero si perdiesen la presión sería muy grande para su siguiente encuentro, en el que tendrá que visitar nada más que al líder, el Universidad.
Si los lanzaroteño no lograsen puntuar este domingo, viajarían a Gran Canaria sabiendo que una nueva derrota podría dejarles en puestos de descenso. Una presión que la UD Lanzarote no sentía desde inicios de temporada.
Sin embargo, no es la primera vez que el equipo de Adolfo Pérez se acerca a una “situación límite”, después de que a sus mejores rachas le sucedieran sus peores rachas, con una irregularidad y unos altibajos que se han convertido, paradójicamente, en una constante esta temporada para la UD Lanzarote.
Eso sí, hasta ahora, cada vez que el equipo estuvo al barde de situaciones extremas, reaccionó.
*Artículo publicado en LA PROVINCIA.