lunes, 13 de marzo de 2006
El Rayo Vallecano fue superior a la UD Lanzarote desde el inicio hasta el final del partido de ayer, y por eso su victoria es totalmente justa, aunque si a los dueños de la casa les hubiera sonreído un poco más la suerte, tal vez hubieran logrado puntuar, ya que estrellaron un balón en el larguero cuando el encuentro estaba aún con el marcador en blanco, y otro en el poste cuando perdían 1-2.

El encuentro se había iniciado con una fuerza y un dominio apabullante del Rayo. Los diez minutos iniciales fueron un monólogo de los madrileños, con seis ocasiones muy claras de gol, todas conjuradas por el portero Iván, que ayer fue el mejor de su equipo. En medio de este dominio del Rayo, quien más cerca estuvo de marcar fue no obstante el Lanzarote, en el minuto 18, con un trallazo de Lanza desde el borde del área que pegó inintencionadamente en la cabeza de Maciot, tras lo cual el balón hizo una comba, se estrelló en el larguero y picó a un metro de la línea de gol, donde fue despejado por un marcador madrileño. Tras ello, el Rayo se fue diluyendo y aunque no entregó el control, se volvió un equipo inocuo y el partido, soporífero en este tramo final del primer tiempo.

En la reanudación, vino la sorpresa: los visitantes sacaron desde el medio del campo, el Lanzarote robó enseguida el balón, Fali le dio un pase a Meca, quien se internó por la banda derecha, en gran jugada personal, y sacó un remate cruzado desde el pico del área qu marcó el inesperado gol rojillo, cuando apenas transcurrieron 20 segundos de la segunda mitad.

El Rayo, lejos de derrumbarse por este jarro de agua fría, reaccionó de manera inmediata y desplegó su mejor juego, aunque Iván seguía siendo el gran protagonista. Por eso, los madrileños probaron desde lejos, y con gran calidad y fortuna: en el minuto 55, Albiol marcó un golazo desde tres cuartos de campo de juego, que se metió por la escuadra de la portería rojilla. Apenas tres minutos después, un despiste defensivo del Lanzarote tras perder el balón en su propio campo hizo que Michel recibiera sólo dentro del área, y no perdonó en el mano a mano con Iván. Los visitantes se dedicaron desde allí a dominar el partido, aunque siguieron dominando. Meca tuvo, no obstante, la oportunidad de igualar con un remate que pegó en el poste en el minuto 69. No era la tarde del Lanzarote, ni en suerte ni en fútbol y lo pagó caro.

*Crónica publicada en LA PROVINCIA

Publicado por rubenbetancort @ 22:11  | Prensa
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