Anclado en la zona media de la clasificación, el Lanzarote aspira a comenzar con buen pie el 2006 consiguiendo un triunfo frente a su vecino de Jandía que le colocaría aún más cerca del objetivo marcado esta temporada, que no es otro que la permanencia.
Adolfo Pérez, técnico rojillo, cifra en «42 ó 44 puntos» la salvación, aunque puestos a soñar, el preparador conejero cree que, con los mimbres que tiene y algún refuerzo invernal, se puede alcanzar mayores metas.
«A pesar de que perdimos el último partido del año, frente al Atlético B, mostrando la peor imagen de la temporada, yo estoy satisfecho con el rendimiento del equipo hasta ahora, pues hay que tener en cuenta que se confeccionó la plantilla con el presupuesto más bajo de los últimos años. Nuestra asignatura pendiente en el último tramo de la competición ha sido el bajo rendimiento fuera de casa, pues hemos acumulado cuatro derrotas consecutivas que nos han impedido estar más arriba en la tabla clasificatoria. Pero estoy seguro de que si solucionamos ese problema no pasaremos apuros para salvar la categoría. El reto para 2006 es clasificarnos para la Copa», aseveró Adolfo Pérez.
Fichajes. Para tratar de paliar las carencias del plantel, la secretaría técnica del club, dirigida por José Antonio Falero, ya se ha puesto en marcha para cerrar nuevas incorporaciones. «Hemos hecho bastantes goles en la competición hasta ahora, pero quiero tener más alternativas para la delantera, pues fuera de casa es donde menos puntería estamos teniendo, lo que puede explicar nuestra irregularidad. Además, el club también hará un esfuerzo para reforzar otras posiciones donde en estos momentos hay poca competencia. Falero está sondeando el mercado y me ha asegurado que habrá pronto novedades, aunque hay que tener en cuenta los límites económicos que tiene un modesto como el Lanzarote».
El 2005 ha sido, sin duda, un gran año profesional para Adolfo Pérez. Tras entrenar al Teguise entró a formar parte de las categorías inferiores del Lanzarote, pero la mala marcha del primer equipo, por el que pasaron sin fortuna los técnicos José Antonio Fernández, Eugenio Rogido y Sosa Espinal, logró salvarlo in extremis del descenso. «He sentido un gran respaldo por parte de la directiva y la secretaría técnica. Es difícil que en el fútbol se confíe en un técnico joven de la casa, pero en mi caso ha sucedido», señaló ayer Pérez.
*Artículo publicado en CANARIAS 7 el miércoles 28 de Diciembre