lunes, 28 de noviembre de 2005
Más mala suerte no pudo tener el guardameta de la UD Lanzarote, Marino Bacallado, que después de regresar al once titular tras 7 partidos como suplente, en unas de las primeras acciones del partido y cuando no se había cumplido el primero minuto de juego, caía lesionado.

Los gestos del jugador fueron claros desde el primer momento, se quitó la media y la espinillera y se echó la mano al gemelo de su pierna. Marino desolado y hundido, con lágrimas en los ojos, tuvo que abandonar el terreno de juego y dejarle su puesto a su compañero Iván Gómez.

Tras las primeras exploraciones por parte del médico de la UD Lanzarote. Antonio Zoido, diagnosticó que Marino sufría una pequeña rotura fibrilar en el gemelo de su pierna. En principio se va a esperar a ver la evolución del jugador en estos primeros días de la semana, para ver si es necesario realizarle alguna prueba más.

En principio, Marino estará fuera de los terrenos de juego, entre dos o tres semanas como máximo, con lo cual se perderá lo que queda de Liga en este año 2005, puesto que sólo restan tres jornadas para acabar este año futbolístico.

Publicado por rubenbetancort @ 2:12  | Noticias
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