Maciot, el jugador con más año en la UD Lanzarote de la actual plantilla, admitió ayer que no le gustó nada que el técnico Adolfo Pérez le quitara del campo de juego a 30 minutos para el final del partido ante el Celta “B”, aunque aceptó la decisión del entrenador.
“Yo me encontraba bien dentro del campo y siempre te molesta que te quiten. Por eso no voy a negar que en el momento me molestó, pero hay que aceptar las decisiones del mister, porque él siempre busca lo mejor para el equipo”, sostuvo el popular jugador rojillo. A su vez dijo que sintió “algunos gritos o pitidos” cuando el cambio, pero restó importancia al hecho, aunque “siempre es para enorgullecerse que la afición te volore y quiera”.
Maciot reconoció también que se retiró del campo de juego “decepcionado” consigo mismo porque, “aunque creo que en general jugué bien, cuando los que estábamos arriba no marcamos, no puedes sentirte bien”. En cuanto a la derrota ante el Celta, opinó que fue “un partido raro”, porque “con el 1-0 parecía que lo teníamos bien encaminado”, pero “el gol de ellos antes del descanso nos tocó un poco”.
A su vez consideró que pese al mal arranque liguero del Lanzarote, “hay que mantener la calma”, aunque también destacó que “no podemos quedarnos con que estamos en el principio, porque si nos quedamos sólo con eso, mala cosa; hay que coger los tres puntos cuanto antes”.
Maciot, a sus 27 años de edad, está cumpliendo su 11º temporada en la UD Lanzarote. En lo que va de esta Liga se está ganando la confianza del entrenador a medias; salió en el once inicial de los tres partidos, pero no terminó ninguno, ya que en todos los encuentros fue sustituido siempre alrededor del minuto 60. El del pasado domingo fue no obstante el caso más polémico, ya que estaba haciendo un buen partido y era el único, junto a Jaba, que le estaba poniendo algo de frescura al ataque rojillo.
Por estos días, además del fútbol, otra cosa, y muy importante mantiene ocupado al “Negro” Maciot: acaba de ser padre. El miércoles, a las 6:45 horas, nació su hija. Y eso lo tiene al lanzaroteño librando otra batalla, en este caso junto a su mujer; quieren que su hija se llame Munyuma (un nombre árabe al parecer), pero no se lo quieren aceptar en el Registro. Eso sí: Maciot rebosa felicidad por su flamante paternidad.
*Artículo publicado en LA PROVINCIA el martes 13 de Septiembre.