martes, 30 de agosto de 2005
En un compromiso con muy poca historia, conejeros y grancanarios empataron sin goles. La ocasión más clara la tuvo el joven delantero de los visitantes Leroy, cuando se aprovechó de una indecisión de la zaga local para estrellar el balón en un poste. El cuadro rojillo visitará el próximo domingo al CD San Isidro.

Lanzarote y Castillo sumaron su primer punto de la temporada tras jugar un partido que acabó sin goles y en el que se vio escaso fútbol. El resultado final se puede considerar de lo más justo. La imprecisión con la que se emplearon ambos equipos -en parte lógica por tratarse del primer choque del curso-hizo que las primeras ocasiones fuesen más por errores de los rivales que por méritos de los atacantes.

Lanza sacó una falta a los cinco minutos que no creó problemas a la zaga amarilla. A raíz de esta acción, el dominio pasó a manos del Castillo, que se entretenía quizá demasiado en las labores de creación y mostraba una falta de velocidad que hacía que no llegase con claridad a la meta del tinerfeño Marino Bacallado.

Al primer cuarto de hora, un centro de Maciot fue interceptado por Ibrahim. Más tarde, una falta sacada por Gustavo fue rematada por Lanza, pero el meta visitante envió el balón a córner. Antes del cuarto de hora, una asistencia de Ángel a Maciot no pudo ser rematada para el segundo. La ocasión más clara para el Castillo en este período fue para Leroy, cuyo cabezazo paró Marino.

A poco para el descanso, un duro disparo de Jaba desde la frontal acabó marchándose el balón fuera por muy poco. Más mordiente En la reanudación, el equipo de casa, consciente de que tenía que ir a por la victoria, salió más decidido en ataque.

Los cambios efectuandos por el técnico Adolfo Pérez dieron más mordiente a los rojillos. Gustavo tiró una falta que se paseó por la línea de gol sin que encontrara rematador. Antes del cuarto de hora, una asistencia dejó a Carreño solo ante el Ibrahim, pero el delantero vasco mandó por arriba del larguero.

La ocasión más clara para el Castillo sucedió en el minuto 59. Todo comenzó con un fallo de la zaga local del que se aprovechó Leroy, pero éste mandó el balón al palo cuando lo más fácil parecía que era meterlo dentro la portería.

Los últimos minutos fueron de dominio local, pero el juego de la UD Lanzarote no era nada bueno, presionado sin duda por los nervios. No obstante, en alguna de las acciones finales de una descontrolada ofensiva pudo llegar el tanto del triunfo, pero las imprecisiones de los delanteros siguieron siendo la tónica dominante.

* Crónica publicada en JORNADA DEPORTIVA el luns 29 de Agosto

Publicado por Desconocido @ 0:33  | Prensa
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios