martes, 30 de agosto de 2005
Lanzarote y Castillo se repartieron los puntos de un choque sin goles y típico de inicio de temporada, con predominio de los errores sobre los aciertos y muchas ganas de agradar, sobre todo las nuevas incorporaciones de unos y otros.

La primera mitad comenzó con alternativas en la posesión del balón, aunque tanto conejeros como grancanarios no lograron cuajar oportunidades de peligro cerca de los marcos.

Poco a poco el Lanzarote se hizo con el dominio territorial, pero careció de convicción y sus ocasiones sólo llegaron en acciones a la contra, una de las armas que manejó con solvencia los pupilos de Adolfo Pérez.

Tras algunas aproximaciones, ambos conjuntos manejaron el balón siempre en zonas muy alejadas de las porterías, y evitaron la verticalidad en su propuesta de juego.

Así, el último flash de peligro llegó en el minuto 40 con una cesión en área de Carreño a Jaba que terminó con el remate del vizcaíno de Lemona, pero el esférico se marchó algo elevado y sobre el larguero de la portería defendida por Ibrahím.

En la segunda parte, el Castillo intentó hilvanar con mayor sentido de juego, fue menos impreciso y fruto de ello contó con una gran oportunidad en el minuto 59, ya que Leroy zapateó en el segundo palo y a la cepa del poste izquierdo de la meta de Marino un servicio que le llegó desde la derecha.

Los anfitriones perdieron en esta fase de la contienda la capacidad de recoger las segundas jugadas y, en algunas fases del encuentro, lo pasó mal, pero los amarillos carecieron de situaciones de peligro. En el minuto 79, Fali robó el balón en un lateral del área y con un remate raso obligó a Ibrahim a intervenir.

* Crónica publicada por CANARIAS 7 el lunes 29 de Agosto

Publicado por rubenbetancort @ 0:31  | Prensa
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