Empate a cero, resultado justo en el primer encuentro de la presente temporada, aunque la UD Lanzarote dominó más y tuvo casi todas las ocasiones claras de gol. El Castillo viajó a Arrecife en busca de un punto y lo consiguió, demostrando buen nivel físico y de trabajo de conjunto cuando todavía no ha acabado el mes de agosto. Los locales confirmaron los temores de su mala pretemporada, y fueron despedidos con algunos pitos aislados.
La primera parte se desarrolló casi por completo en el centro del campo, en especial los primeros minutos de la contienda, cuando los dos conjuntos querían tomar el mando del encuentro. Tenía más la posesión de la pelota el Castillo, pero sin peligro en las áreas. Hasta el minuto 24 no hubo ninguna oportunidad de peligro reseñable, y fue para el bando local. Fue una falta que lanzó con mucha intención Gustavo y el meta Ibrahim desviaba a saque de esquina, en la primera de sus intervenciones.
La UD Lanzarote poco a poco fue tomando el mando del encuentro, pero la férrea muralla defensiva y de centrocampistas de los granacanarios impedían que el equipo entrenado por Adolfo Pérez llegara con peligro a la meta de ibrahim. En el minuto 40, un tiro desde fuera del área de Jaba se marchó fuera por poco. Las dos jugadas reseñadas fueron las únicas oportunidades de la primera parte, aburrida, y es que el Castillo apenas se acercó a le meta local. Y cuando lo hizo, ahí estaba el veterano Sarasúa, el mejor de los locales no solo en la defensa, sino también en sus acciones de ataque.
El cero a cero del descanso se antojaba justo, y en la segunda mitad los dos equipos parecieron salir de otra manera, más ambiciosos y buscando un fútbol más veloz. Así, no tardaron en llegar las opciones, y por parte conejera brilló un tiro de Lanza en el minuto uno, respondido con una buena intervención de Ibrahim en dos tiempos, desviando a córner.
En el minuto 56 se produjo la mejor jugada de los grancanarios en un fallo del lateral zurdo Jorge Campos, que dejó en solitario a Leroy, quien profundizó por su banda y acabó sirviendo sobre la llegada en el poste contrario de Marino, pero su remate se estrelló en el poste.
Los locales buscaron revulsivos en el banquillo, y entraban Fali y Cotrofe, lo que cambió el medio campo y el ataque de los lanzaroteños. Respondía el Castillo con su primera sustitución, entrando el goleador Batista y se iba Aníbal, un jugador rápido pero que no estuvo entonado en la matinal de este domingo.
La UD Lanzarote era otra, con más llegada. En el minuto 80, en un balón que robaba Fali en inmejorable posición, parecía que iba a llegar el primer gol, pero en su tiro a puerta de nuevo se topaba con el acierto de Ibrahim, quien detenía el cuero cuando el uno a cero casi se cantaba. Nuevo peligro para la meta del Castillo sólo tres minutos más tarde, en un cabezazo de Cotrofe que se iba fuera por poco. Sarasúa, en otro servicio desde la esquina, enviaba al poste en el minuto cuarenta de la segunda parte, acabando el balón mansamente en las manos del arquero visitante.
Y no hubo más, llegándose al final sin goles. Partido pesado, malo, con muchas faltas, donde el Castillo vino a llevarse un punto y lo trabajó bien. Los muchachos de José Carlos Álamo cumplieron su tarea, con un Pablo Paz imponiendo veteranía en su vuelta al fútbol de elite.
* Crónica publicada en CANARIASAHORA.COM el lunés 29 de Agosto