El nuevo presidente de la UD Lanzarote, apenas ha tenido tiempo para hacerse con su nuevo cargo, pero eso no le ha sido impedimento para tomar una de sus primeras decisiones polémicas, como es el hecho de comunicar al jugador Aridane, que no defenderá los colores de la UD Lanzarote la próxima temporada, a pesar de tener firmado su contrato.
Hace una semana y media, se habían efectuado las primeras negociaciones entre Aridane y la Comisión Gestora de la UD Lanzarote, negociaciones que llegaron a buen puerto y casi se daba por cerrado el acuerdo entre el jugador y el club. Sin ir más lejos, el propio defensa, le había comunicado a su antiguo club, el Orientación Marítima, que no iba a continuar la próxima temporada y que iba a dar el salto a la Segunda División B. Estas negociaciones que fueron llevadas a cabo por la Comisión Gestora, más concretamente por la Comisión Deportiva que estaba siendo encabezada por Carmelo Caraballo, no eran del agrado del entrenador, Adolfo Pérez, que se tuvo que enterar a través de los medios de comunicación de tales negociaciones, en una clara falta de comunicación en el interior del club.
Aridane el pasado miércoles pasaba por las dependencias del club, para firmar su contrato, el cual estaba redactado desde hace unos días. El jugador firmó las dos copias de su contrato, y como el presidente no se encontraba en ese momento en el club, dejó dichas copias sobre la mesa del nuevo presidente, Victoriano Elvira, para que éste lo firmara y diera validez legal al mismo.
A la jornada siguiente, con la llegada del secretario técnico a sus funciones, nuevamente José Antonio Falero, éste mantuvo una reunión con el presidente para tratar la contratación de Aridane, puesto que el entrenador había manifestado que no era un jugar imprescindible para la demarcación que ocupa en el terreno de juego, la defensa. En la mañana del viernes, a pesar de dicha reunión, Victoriano Elvira, declaraba en los micrófonos de Radio Horizonte, que el jugador estaba firmado y que la próxima temporada iba a defender los colores rojillos.
La sorpresa llegó en la tarde del viernes, a eso de las 16:30 horas, cuando el jugador recibió una llamada en su teléfono móvil. Era el secretario técnico, el cual le comunicaba que la UD Lanzarote había tomado la decisión de darle la baja y no contar con sus servicios de cara a la próxima temporada. El jugador se encontraba en ese preciso momento en el aeropuerto de Barajas, donde estaba a punto de coger un avión para México, donde en estos momentos está pasando sus vacaciones junto a varios compañeros del Marítima y otros jugadores de la isla de Lanzarote.
Aridane legalmente en estos momentos no se podrá acoger a nada, puesto que el contrato no está firmado por las dos partes y él no posee copia del mismo. La UD Lanzarote ha “jugado” con un jugador que ha demostrado a lo largo de las últimas temporadas que perfectamente puede jugar en Segunda División B, pero a la UD Lanzarote le ha parecido más coherente, repescar a un jugador como es el caso de Raúl, al cual se le había dado la baja porque no se contaba con sus servicios.