En la UD Lanzarote han acogido con estupor e indignación el fichaje del defensa central Miguel Ángel Molina por el Universidad. El jugador había alcanzado un compromiso verbal con la entidad rojilla para prolongar su contrato y en ningún momento advirtió de que podría tener otra oferta que le hiciese cambiar de opinión. Es más, el técnico Adolfo Pérez contaba con sus servicios para el próximo curso y en absoluto imaginaba que, sin mediar aviso alguno, Molina iba a variar sus planes.
«No nos duele que Molina vaya al Universidad, pues está en su perfecto derecho de elegir su futuro y, como profesional, optar por la mejor oferta. Pero lo que no es de recibo es que se comprometa con nosotros, nos asegure que se va a quedar y tengamos que enterarnos por la prensa de que ficha por el Universidad. No nos ha llamado y, lo que es peor, ni siquiera nos ha cogido el teléfono. Llevamos unos días tratando de contactar con él y no hay manera», indicó Pérez, molesto por la actitud del futbolista.
El preparador rojillo considera que Miguel Ángel Molina «ha engañado y defraudado» al Lanzarote y a la afición con su comportamiento «nada ético».
«Aquí ha vuelto a recuperar el valor que tenía, pues llegó después de varios años en los que apenas había jugador, y, al menos, debería de haber tenido un comportamiento respetuoso. Reitero, si nos hubiese llamado para decirnos que tenía otra oferta superior lo hubiésemos comprendido. Pero se ha escondido deliberadamente haciéndonos creer en su palabra que, con el paso de los días, vemos que carece de valor. Ha quedado mal la UD Lanzarote», significó.
* Artículo publicado en el CANARIAS 7 el miércoles 22 de Junio de 2005 y firmado por Ignacio S. Acedo